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Autoevaluación McGraw Hill. Volumen II. Capítulo 8. Trastornos disociativos.
Cuando hablamos de la conceptualización de los fenómenos disociativos podemos afirmar:
Que son fenómenos psicopatológicos graves que se dan en trastornos de personalidad y otros trastornos de ansiedad.
Son fenómenos, no necesariamente patológicos que, en ocasiones, podrían atenuar el impacto del estrés vivido y facilitar la adaptación y supervivencia.
Que son fenómenos psicopatológicos graves que se dan en trastornos psicóticos exclusivamente.
Son fenómenos que podrían atenuar el impacto del estrés vivido y facilitar la adaptación y supervivencia, pero siempre desde el punto de vista patológico.
Desde la teoría de la disociación estructural de Van der Hart (Van der Hart et al., 2006), se propone la disociación como un mecanismo de respuesta al trauma, que abarca:
Desde los cuadros somatoformes hasta los trastornos adaptativos.
El trastorno por estrés postraumático (TEPT) y los trastornos de ansiedad en todas sus presentaciones clínicas.
Desde el trastorno por estrés postraumático (TEPT) hasta los cuadros postraumáticos graves, estando el trastorno de identidad disociativo (TID o personalidad multiple) en el extremo de este espectro postraumático.
Desde el trastorno por estrés postraumático (TEPT) hasta los cuadros postraumáticos graves, pero excluyendo el trastorno de identidad disociativo (TID o personalidad multiple) del espectro postraumático.
En el trastorno de identidad disociativo (TID), se observan los siguientes elementos:
La coexistencia en una misma persona de dos o más identidades distintas, o estados de personalidad bien definidos, cada uno con sus pautas relativamente constantes de percibir, relacionarse y pensar sobre el ambiente y sobre el yo.
La coexistencia en una misma persona de más de tres identidades distintas, o estados de personalidad bien definidos, cada uno con sus pautas relativamente constantes de percibir. relacionarse y pensar sobre el ambiente y sobre el yo.
La coexistencia en dos personas que tienen un fuerte vínculo, de un pensamiento de tipo delirante compartido, que influye en un perfil de personalidad bien definido y característico que les hace parecer casi idénticas en su conducta habitual.
Todas las opciones son correctas.
Señala la afirmación correcta:
A la hora de abordar el trabajo terapéutico con los trastornos disociativos, independientemente de la orientación, es imprescindible un acceso temprano a los contenidos traumáticos para evitar descompensaciones de los pacientes.
A la hora de abordar el tratamiento de los trastornos disociativos, hay que tener en cuenta su relación con el trauma, pero valorando que un acceso temprano a los contenidos traumáticos puede producir descompensaciones en la persona.
En el abordaje terapéutico de los trastornos disociativos, la relación de estos con la historia traumática es poco frecuente, por lo que un trabajo centrado en la regulación emocional será suficiente
En el abordaje terapéutico de los trastornos disociativos, la relación de estos con la historia traumática es muy frecuente pero difícil de conceptualizar, por lo que se descarta abordarla en el proceso.
Señala la afirmación correcta:
Cuando nos encontramos con personas que han sufrido trauma complejo, la presencia de disociación suele ser muy destacada, surgiendo la necesidad de identificarla para trabajarla a nivel de psicoterapia.
Cuando nos encontramos con personas que han sufrido trauma complejo, la presencia de disociación suele ser muy destacada, pero no se debe trabajar nunca a nivel psicoterapéutico con ella.
Cuando nos encontramos con personas que han sufrido trauma complejo, la presencia de disociación suele ser poco frecuente, por lo que la evaluación de su historia de vida será sencilla.
Cuando nos encontramos con personas que han sufrido trauma complejo, la presencia de disociación suele ser bastante frecuente, por lo que el establecimiento de su historia de vida no será indicado en ningún caso.
La despersonalización consiste en:
Una sensación de extrañeza del entorno y las personas conocidas, que puden parecer no familiares.
Una sensación de extrañeza, como si la persona fuera observada y controlada desde fuera, percibiendo intensas sensaciones en su cuerpo.
Una mezcla de sensación de familiaridad y extrañeza respecto al entorno, las personas que rodean a la persona y a su propio cuerpo.
Una sensación de extrañeza como si la persona se observase funcionar "en automático", se viera desde fuera de sí misma, o como si estuviese alejada de sí misma o desconectada del cuerpo.
Los cinco ámbitos que han descrito Steinberg y Schnall (2000), presentes en la disociación, son:
Amnesia lacunar, despersonalización, hipersomnio, aplanamiento afectivo y alteración de la identidad.
Desrealización, despersonalización, sentido de presencia, pseudoalucinaciones y activación desproporcionada del arousal.
Amnesia, despersonalización, desrealización, confusión de identidad y alteración de identidad.
Amnesia retrógrada, desrealización, insomnio, aplanamiento afectivo y alteración de la identidad.
Cuando decimos que que las experiencias de trauma están relacionadas con la etiología de los trastornos disociativos, nos referimos a:
Los experiencias que se producen en las relaciones de apego primarias, como el abuso de distintos tipos y la negligencia o falta de cuidados.
Las experiencias transgeneracionales que están presentes en las pautas familiares y vínculos de la vida adulta.
Las experiencias que se producen entre los iguales durante la infancia, especialmente en el contexto escolar.
El consumo de sustancias tóxicas por parte de la figura materna durante la gestación.
En el modelo de la disociación estructural que nos proporciona el Dr. Onno Van der Hart, algunos postulados son:
Existe una porte emocional, distinta a la parte aparentemente normal, que es la que codifica y almacena información sobre el trauma y lo revive a través de las emociones y las experiencias sensoriomotoras.
Existe uno parte emocional, distinta a la parte aparentemente normal, que evita fisica y mentalmente cualquier elemento relacionado con el trauma, intentando actuar como si no hubiera ocurrido.
Tanto la parte aparentemente normal como la parte emocional de lo personalidad evitan física y mentalmente cualquier elemento relacionado ccn el trauma, intentando actuar como si no hubiera ocurrido.
Tanto la parte aparentemente normal como la parte emocional codifican y almacenan información sobre el trauma y lo revive a través de las emociones y las experiencias sensoriomotoras.
A nivel de los estudios de epidemiología de los trastornos disociativos, se puede afirmar:
Que los trastornos disociativos constituyen un problema de salud mental frecuente, no solo en la práctica clínica, sino también en la comunidad.
Que los trastornos disociativos apenas tienen impacto en la población clínica, siendo muy rara su presencia.
Que los trastornos disociativos son más frecuentes y prevalentes que los trastornos de ansiedad en la población general.