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Autores. EL DESARROLLO DE LA CAPACIDAD DE REPRESENTACIÓN
Postula que lo que el denomina función simbólica o semiótica, se manifiesta a través de cinco de conductas que constituyen los vehículos de la representación: la imitación diferida, la imagen mental, el lenguaje, el dibujo y el juego.
Piaget (1946)
Piaget e Inhelder (1966)
Besiach y Luzzatti (1978)
Sully (1896)
La imitación en presencia del modelo es una prefiguraciónde la representación y constituye una especie de representación en actos materiales, pero no en pensamiento.
Piaget (1946)
Piaget e Inhelder (1966)
Besiach y Luzzatti (1978)
Sully (1896)
La imitación es lo que hace posible el paso de la actividad sensorio-motora a la representación.
Piaget (1946)
Piaget e Inhelder (1966)
Besiach y Luzzatti (1978)
Sully (1896)
Se oponen a la idea de que las imágenes derivan de la percepción y sostienen que la imagen es el resultado de la actividad del sujeto. Para ellos las imágenes mentales provienen de la imitación y constituyen una imitación interiorizada.
Piaget (1946)
Piaget e Inhelder (1966)
Besiach y Luzzatti (1978)
Sully (1896)
Estudiaron sujetos que habían sufrido un daño cerebral en la región parietal del hemisferio derecho y que desarrollaban una «negligencia visual» en el lado izquierdo. Observaron que el daño cerebral afectaba lo mismo a la percepción que a las imágenes, pero pone también de manifiesto que la imagen no es una huella de la percepción, sino que es como la propia percepción. Si se tratara únicamente de una huella esos sujetos hubieran debido verlo todo puesto que lo conocían anteriormente, pero en cambio se comportaban como si lo estuvieran percibiendo en ese momento. Podría parecer, pues, que existe un modelo mental completo que se explora en el momento en el que solicita la formación de la imagen.
Piaget (1946)
Piaget e Inhelder (1966)
Besiach y Luzzatti (1978)
Sully (1896)
Basándose en los dibujos de personas y animales, establece un sistema de tres estadios: el de los garabatos sin forma, lo que llama el esquema lunar de la cara humana, y el del tratamiento más sofisticado de las figuras humanas y animales; señalando, además, que la evolución de los dibujos tiene analogías sorprendentes con la evolución orgánica.
Piaget (1946)
Piaget e Inhelder (1966)
Besiach y Luzzatti (1978)
Sully (1896)
Defiende que en los comienzos del descubrimiento del sistema de escritura los niños no distinguen el dibujo de la escritura, realizando el mismo tipo de trazo cuando se les solicita que escriban o que dibujen y señalando que en ese dibujo «hay» o «dice» indistintamente lo que se les ha pedido que escriban o dibujen.
Piaget (1946)
Ferreiro (1992)
Besiach y Luzzatti (1978)
Sully (1896)
Postula que el dibujo infantil es fundamentalmente realista y que esa es su característica más esencial. Señala que es realista, en primer lugar, por la naturaleza de sus temas, pero lo es también por sus resultados: los niños se interesan sobre todo por las «formas de vida», más que por las «formas bellas».
Piaget (1946)
Piaget e Inhelder (1966)
Luquet (1927)
Sully (1896)
El rasgo más importante de la etapa del realismo frustrado es la incapacidad sintética que se pone de manifiesto en lo referente a las proporciones, a la disposición de los elementos o la orientación de éstos.
Piaget (1946)
Piaget e Inhelder (1966)
Luquet (1927).
Sully (1896)
Señala que, en su inicio, el juego simbólico está muy ligado a la imitación diferida.
Piaget (1946)
Español (2004)
Luquet (1927)
Sully (1896)
Destaca que en el juego simbólico se puede rastrear la génesis de la ficción y que constituye la mejor ventana para acceder a la capacidad imaginativa de los niños.
Piaget (1946)
Español (2004)
Luquet (1927)
Sully (1896)
A través del juego el animal adquiere conductas muy importantes para su supervivencia, que le permiten el control del propio cuerpo (en particular las relativas a la locomoción, como caminar, correr, saltar, nadar, volar), la agilidad para perseguir la presa o las competencias para luchar.
Piaget (1946)
Karl Groos (1896)
Freud.
Vygotski (1933)
El juego está relacionado con la expresión de las pulsiones inconscientes, y el niño realizaría a través del juego, esto es satisfaría, los deseos insatisfechos en la realidad.
Piaget (1946)
Karl Groos (1896)
Freud.
Vygotski (1933)
El juego es una actividad social en la cual gracias a la cooperación con otros niños se logran adquirir papeles que son complementarios del propio. Desde su perspectiva, los objetos simbólicos cobran un significado en el juego a través de la influencia de los otros.
Piaget (1946)
Karl Groos (1896)
Freud.
Vygotski (1933)
Defiende que el juego no es una conducta diferente de las actividades no lúdicas, sino que consiste en una orientación que acentúa algunos caracteres de la actividad del organismo cuya adaptación al medio depende del equilibrio entre los mecanismos de asimilación y acomodación que permiten, el primero, la incorporación de la realidad y, el segundo, la modificación del organismo de acuerdo con las demandas de esa realidad.
Piaget (1946)
Karl Groos (1896)
Freud.
Vygotski (1933)
Sostiene que el juego está vinculado a la inmadurez con la que nacen los seres humanos y que es la que les va a permitir producir una gran cantidad de conductas muy variadas que dan lugar a una adaptación muy flexible.
Piaget (1946)
Garvey, (1977)
Bruner (1972)
Vygotski (1933)
Para los animales el juego proporciona medios de exploración y adaptación al ambiente, y por ello los animales cuya conducta está muy programada, como las hormigas o las abejas, no manifiestan comportamiento lúdico. Por el contrario, los animales que alcanzarán en la etapa adulta una conducta más flexible juegan más.
Piaget (1946)
Garvey, (1977)
Bruner (1972)
Vygotski (1933)
Denomina juego turbulento, al constituido por actividades motoras que generalmente se realizan en grupo, y que se componen de carreras, saltos, caídas, persecuciones, huidas, luchas, golpes, risas o muecas.
Piaget (1932)
Garvey, (1977)
Bruner (1972)
Searle (1995)
En su libro "El juicio moral en el niño", presenta una serie de estudios sobre las reglas del juego, ya que la moral es también un sistema de reglas, aunque en el juego son los propios jugadores quienes las crean o, cuando menos, las aceptan voluntariamente.
Piaget (1932)
Garvey, (1977)
Bruner (1972)
Searle (1995)
Aunque el juego pueda tener un significado (como «policías y ladrones»), es la propia estructura de las reglas, y su seguimiento, la que determina el juego o, incluso podríamos decir, las que lo crean.
Piaget (1932)
Garvey, (1977)
Bruner (1972)
Searle (1995)
Hay juegos con el lenguaje que contribuyen a su adquisición, desde los juegos con ruidos y sonidos o la repetición de sílabas de los más pequeños que tienen un claro componente motor, pasando por la pasión por las rimas y los diminutivos o la invención de palabras, hasta las conversaciones de los juegos sociales de representación.