En un experimento realizado por Lance-Jones y Landmesser (Lance-Jones, C. y Landmesser, L. (1980): Motor neuron projection patterns in chick hindlimb following partial reversals of the spinal cord. J. Physiol. 302: 581-602.) para investigar los factores que guían los axones a sus destinos, tomaron embriones de pollo y les extirparon un trozo de la médula espinal correspondiente a varios segmentos torácico lumbo-sacros, cuyas neuronas motoras inervaban dos músculos distintos. Seguidamente, implantaron en los embriones de nuevo el trozo de médula, pero en posición invertida, de modo que los segmentos que antes ocupaban una posición más caudal pasaron a ocupar la posición más rostral, y viceversa (véase Figura).

Estos investigadores observaron que los axones de las neuronas motoras se dirigieron a sus músculos de destino original, es decir, que inervaron los mismos músculos que hubieran inervado de no realizarse la inversión en el implante. Los resultados de este experimento: