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La depresión mayor ocupa el primer lugar dentro de las causas generadoras de discapacidad en el mundo. La violencia intrafamiliar también constituye un serio problema de salud pública y se considera un importante factor de riesgo para la depresión. Castillo-Manzano y Arankowsky-Sandoval (2008) llevaron a cabo una investigación con el objetivo de comprobar si la violencia intrafamiliar es un factor de riesgo para el trastorno depresivo mayor en mujeres habitantes del sureste de México. Las participantes en este estudio fueron 780 mujeres, de las cuales 270 eran pacientes atendidas en la consulta de psiquiatría que reunían los criterios del DSM-IV para trastorno depresivo mayor y 510 fueron pacientes atendidas en una consulta externa de cualquier especialidad no psiquiátrica. Todas las participantes eran mayores de edad.
Antes de comenzar la investigación, todas las participantes recibieron información detallada acerca del proyecto y firmaron el consentimiento informado. El protocolo fue aprobado por el Comité de Ética e Investigación del Hospital General Regional antes de su implementación. Un investigador, entrenado específicamente, aplicó a todas las participantes la Encuesta Nacional sobre Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH).
El principal hallazgo de esta investigación es que la violencia intrafamiliar se encuentra asociada con la depresión mayor en la muestra de mujeres habitantes del sureste mexicano. En concreto, los resultados encontrados fueron la presencia de violencia intrafamiliar en 129 participantes en el grupo con depresión mayor (47,8 %) y 113 en el grupo de pacientes provenientes de consultas no psiquiátricas (20,9 %). Este hallazgo hace evidente el impacto que la violencia intrafamiliar tiene sobre la salud mental de la mujer.
La depresión mayor ocupa el primer lugar dentro de las causas generadoras de discapacidad en el mundo. La violencia intrafamiliar también constituye un serio problema de salud pública y se considera un importante factor de riesgo para la depresión. Castillo-Manzano y Arankowsky-Sandoval (2008) llevaron a cabo una investigación con el objetivo de comprobar si la violencia intrafamiliar es un factor de riesgo para el trastorno depresivo mayor en mujeres habitantes del sureste de México. Las participantes en este estudio fueron 780 mujeres, de las cuales 270 eran pacientes atendidas en la consulta de psiquiatría que reunían los criterios del DSM-IV para trastorno depresivo mayor y 510 fueron pacientes atendidas en una consulta externa de cualquier especialidad no psiquiátrica. Todas las participantes eran mayores de edad.
Antes de comenzar la investigación, todas las participantes recibieron información detallada acerca del proyecto y firmaron el consentimiento informado. El protocolo fue aprobado por el Comité de Ética e Investigación del Hospital General Regional antes de su implementación. Un investigador, entrenado específicamente, aplicó a todas las participantes la Encuesta Nacional sobre Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH).
El principal hallazgo de esta investigación es que la violencia intrafamiliar se encuentra asociada con la depresión mayor en la muestra de mujeres habitantes del sureste mexicano. En concreto, los resultados encontrados fueron la presencia de violencia intrafamiliar en 129 participantes en el grupo con depresión mayor (47,8 %) y 113 en el grupo de pacientes provenientes de consultas no psiquiátricas (20,9 %). Este hallazgo hace evidente el impacto que la violencia intrafamiliar tiene sobre la salud mental de la mujer.
La depresión mayor ocupa el primer lugar dentro de las causas generadoras de discapacidad en el mundo. La violencia intrafamiliar también constituye un serio problema de salud pública y se considera un importante factor de riesgo para la depresión. Castillo-Manzano y Arankowsky-Sandoval (2008) llevaron a cabo una investigación con el objetivo de comprobar si la violencia intrafamiliar es un factor de riesgo para el trastorno depresivo mayor en mujeres habitantes del sureste de México. Las participantes en este estudio fueron 780 mujeres, de las cuales 270 eran pacientes atendidas en la consulta de psiquiatría que reunían los criterios del DSM-IV para trastorno depresivo mayor y 510 fueron pacientes atendidas en una consulta externa de cualquier especialidad no psiquiátrica. Todas las participantes eran mayores de edad.
Antes de comenzar la investigación, todas las participantes recibieron información detallada acerca del proyecto y firmaron el consentimiento informado. El protocolo fue aprobado por el Comité de Ética e Investigación del Hospital General Regional antes de su implementación. Un investigador, entrenado específicamente, aplicó a todas las participantes la Encuesta Nacional sobre Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH).
El principal hallazgo de esta investigación es que la violencia intrafamiliar se encuentra asociada con la depresión mayor en la muestra de mujeres habitantes del sureste mexicano. En concreto, los resultados encontrados fueron la presencia de violencia intrafamiliar en 129 participantes en el grupo con depresión mayor (47,8 %) y 113 en el grupo de pacientes provenientes de consultas no psiquiátricas (20,9 %). Este hallazgo hace evidente el impacto que la violencia intrafamiliar tiene sobre la salud mental de la mujer.
La depresión mayor ocupa el primer lugar dentro de las causas generadoras de discapacidad en el mundo. La violencia intrafamiliar también constituye un serio problema de salud pública y se considera un importante factor de riesgo para la depresión. Castillo-Manzano y Arankowsky-Sandoval (2008) llevaron a cabo una investigación con el objetivo de comprobar si la violencia intrafamiliar es un factor de riesgo para el trastorno depresivo mayor en mujeres habitantes del sureste de México. Las participantes en este estudio fueron 780 mujeres, de las cuales 270 eran pacientes atendidas en la consulta de psiquiatría que reunían los criterios del DSM-IV para trastorno depresivo mayor y 510 fueron pacientes atendidas en una consulta externa de cualquier especialidad no psiquiátrica. Todas las participantes eran mayores de edad.
Antes de comenzar la investigación, todas las participantes recibieron información detallada acerca del proyecto y firmaron el consentimiento informado. El protocolo fue aprobado por el Comité de Ética e Investigación del Hospital General Regional antes de su implementación. Un investigador, entrenado específicamente, aplicó a todas las participantes la Encuesta Nacional sobre Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH).
El principal hallazgo de esta investigación es que la violencia intrafamiliar se encuentra asociada con la depresión mayor en la muestra de mujeres habitantes del sureste mexicano. En concreto, los resultados encontrados fueron la presencia de violencia intrafamiliar en 129 participantes en el grupo con depresión mayor (47,8 %) y 113 en el grupo de pacientes provenientes de consultas no psiquiátricas (20,9 %). Este hallazgo hace evidente el impacto que la violencia intrafamiliar tiene sobre la salud mental de la mujer.
La depresión mayor ocupa el primer lugar dentro de las causas generadoras de discapacidad en el mundo. La violencia intrafamiliar también constituye un serio problema de salud pública y se considera un importante factor de riesgo para la depresión. Castillo-Manzano y Arankowsky-Sandoval (2008) llevaron a cabo una investigación con el objetivo de comprobar si la violencia intrafamiliar es un factor de riesgo para el trastorno depresivo mayor en mujeres habitantes del sureste de México. Las participantes en este estudio fueron 780 mujeres, de las cuales 270 eran pacientes atendidas en la consulta de psiquiatría que reunían los criterios del DSM-IV para trastorno depresivo mayor y 510 fueron pacientes atendidas en una consulta externa de cualquier especialidad no psiquiátrica. Todas las participantes eran mayores de edad.
Antes de comenzar la investigación, todas las participantes recibieron información detallada acerca del proyecto y firmaron el consentimiento informado. El protocolo fue aprobado por el Comité de Ética e Investigación del Hospital General Regional antes de su implementación. Un investigador, entrenado específicamente, aplicó a todas las participantes la Encuesta Nacional sobre Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH).
El principal hallazgo de esta investigación es que la violencia intrafamiliar se encuentra asociada con la depresión mayor en la muestra de mujeres habitantes del sureste mexicano. En concreto, los resultados encontrados fueron la presencia de violencia intrafamiliar en 129 participantes en el grupo con depresión mayor (47,8 %) y 113 en el grupo de pacientes provenientes de consultas no psiquiátricas (20,9 %). Este hallazgo hace evidente el impacto que la violencia intrafamiliar tiene sobre la salud mental de la mujer.
La depresión mayor ocupa el primer lugar dentro de las causas generadoras de discapacidad en el mundo. La violencia intrafamiliar también constituye un serio problema de salud pública y se considera un importante factor de riesgo para la depresión. Castillo-Manzano y Arankowsky-Sandoval (2008) llevaron a cabo una investigación con el objetivo de comprobar si la violencia intrafamiliar es un factor de riesgo para el trastorno depresivo mayor en mujeres habitantes del sureste de México. Las participantes en este estudio fueron 780 mujeres, de las cuales 270 eran pacientes atendidas en la consulta de psiquiatría que reunían los criterios del DSM-IV para trastorno depresivo mayor y 510 fueron pacientes atendidas en una consulta externa de cualquier especialidad no psiquiátrica. Todas las participantes eran mayores de edad.
Antes de comenzar la investigación, todas las participantes recibieron información detallada acerca del proyecto y firmaron el consentimiento informado. El protocolo fue aprobado por el Comité de Ética e Investigación del Hospital General Regional antes de su implementación. Un investigador, entrenado específicamente, aplicó a todas las participantes la Encuesta Nacional sobre Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH).
El principal hallazgo de esta investigación es que la violencia intrafamiliar se encuentra asociada con la depresión mayor en la muestra de mujeres habitantes del sureste mexicano. En concreto, los resultados encontrados fueron la presencia de violencia intrafamiliar en 129 participantes en el grupo con depresión mayor (47,8 %) y 113 en el grupo de pacientes provenientes de consultas no psiquiátricas (20,9 %). Este hallazgo hace evidente el impacto que la violencia intrafamiliar tiene sobre la salud mental de la mujer.

