DISEÑOEn las personas afectadas por una pérdida que presentan problemas de salud mental significativos, los trastornos diagnosticados con más frecuencia son el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), la depresión grave y el Trastorno de Duelo Prolongado (TDP) (Prigerson et al., 2009).
Aunque el conocimiento de los mecanismos subyacentes al TEPT y TDP es cada vez mayor, aún es necesario analizar más profundamente dichos mecanismos con el propósito de mejorar las opciones de tratamiento.
La inadecuada integración de la pérdida de un ser querido en la memoria autobiográfica ha sido propuesta como un factor decisivo en el sufrimiento emocional como consecuencia de una pérdida. Algunas de las personas que sufren un TDP persistente afirman sentirse “incapaces de aceptar que la separación es irreversible” y experimentan una “sensación de irrealidad”; esto es, la sensación de que esa persona “podría regresar algún día” aunque saben racionalmente que la persona amada ha muerto. Boelen et al. (2006) postularon que la sensación de irrealidad contribuye al mantenimiento del sufrimiento posterior a la pérdida y que no es un mero epifenómeno de dicho sufrimiento.
Con el fin de avanzar en el conocimiento de este proceso, Boelen (2017) planteó un estudio para investigar en qué medida la “irrealidad” evaluada durante el primer año de duelo predecía los niveles de síntomas del TDP, el TEPT y la depresión, evaluados en ese mismo momento y 12 meses más tarde.
En este estudio se utilizaron los datos de 199 personas que habían sufrido la pérdida de un ser querido en ese año, para analizar las relaciones transversales y longitudinales de la “sensación de irrealidad” con los niveles de los síntomas del Trastorno del Duelo Prolongado (TDP), el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) y la depresión.
Los participantes fueron reclutados mediante anuncios en diferentes sitios web destinados a informar al público general sobre el duelo. Los anuncios resumían los objetivos de la investigación e invitaban a las personas en duelo que desearan participar a completar un formulario de solicitud con su nombre y correo electrónico. A los interesados se le remitió un enlace al cuestionario en línea o una versión impresa, si así lo solicitaban. El estudio fue aprobado por un comité de revisión de ética local y se obtuvo el consentimiento informado de los participantes.
Los análisis de regresión realizados con los datos transversales mostraron que la irrealidad se asociaba con los resultados en los tres indicadores de problemas de salud mental estudiados. Por otra parte, los análisis de regresión realizados con los datos longitudinales indicaron que la irrealidad en el punto de partida predecía la gravedad del TDP y de la depresión un año más tarde, por encima de la capacidad de predicción de las características sociodemográficas y las variables relacionadas con las características de la pérdida.
NOTA: Resumen adaptado del estudio de Boelen, P. A. (2017). “It feels as if she might return one day”: A sense of unrealness as a predictor of bereavement-related emotional distress. Studies in Psychology, 38(3), 734–751.
https://doi.org/10.1080/02109395.2017.1340140 La característica común entre los participantes, consistente en haber sufrido la pérdida de un ser querido en el año anterior a su participación en este estudio, cumple la función de: