Capítulo 6. Personas con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
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Imagina que estás evaluando a un niño con TDAH en edad escolar y para ello utilizas en ese momento una prueba estandarizada. Indica cuál de los siguientes perfiles de actuación durante la prueba sería más probable que presentase el niño:
Responde mal a todos los ítems, ya que se distrae continuamente.
Falla algunos ítems sencillos y acierta otros más difíciles.
Se niega a realizar la tarea y no hay modo de convencerle.
Considera el caso de un niño de 5 años del que se sospecha en el colegio que pueda tener TDAH. En este caso, lo adecuado sería:
Esperar un tiempo para establecer el diagnóstico y plantear una intervención.
No intervenir aún, dado que estaría contraindicado; de este modo se evitaría un estrés innecesario.
Plantear algún tipo de intervención psicoeducativa, sin esperar a un posible diagnóstico definitivo.
Sostener que el TDAH no es un trastorno específico y delimitado, sino que sus síntomas constituyen una manifestación comportamental de un trastorno emocional encubierto:
Es una afirmación que se ha sostenido desde corrientes de orientación psicodinámica en Psicología.
Constituye un bulo o información manipulada que nunca se ha sostenido en el contexto de la Psicología.
Refleja una postura muy biologicista sobre la etiología del TDAH que pocos sostienen hoy.
Imagina que eres un psicólogo escolar y recibes un informe de un niño de 8 años con esta etiqueta diagnóstica “Trastorno de Desarrollo de Lenguaje (TDL) comórbido con TDAH”. Este diagnóstico es:
Adecuado y posible, ya que describe una condición en la que el TDAH se presenta de forma comórbida con TDL.
Inadecuado, ya que las dificultades lingüísticas se deben justificar por la existencia de TDAH y no es necesario ni correcto diagnosticar TDL.
Adecuado, pero solo en los casos en que la gravedad del TDAH sea elevada y no haya otros síndromes genéticos asociados a este.
Olvidarse de realizar actividades cotidianas, como hacer las tareas en el caso de los niños o acudir a citas pendientes en el caso de adolescentes o adultos:
Es un claro síntoma de inatención para el TDAH, recogido entre los criterios diagnósticos de la APA.
Constituye un síntoma de inatención sólo en el caso relativo a los adolescentes o adultos, no en el de los niños.
Es un síntoma claro de hiperactividad-impulsividad y no está relacionado con la inatención en el TDAH.
A continuación, se presentan tres titulares de periódico relacionados con la prevalencia del TDAH en España. ¿Cuál de ellos se aproxima más a los datos disponibles?
La prevalencia del TDAH en niños y adolescentes españoles se sitúa consistentemente alrededor del 20%.
La prevalencia del TDAH en España es significativamente más baja que en otros países europeos, situándose por debajo del 1%.
Los estudios de prevalencia del TDAH en España muestran tasas que oscilan entre el 1,2% y el 8%.
Con la propuesta del DSM-5, por primera vez, en el TDAH se:
Tiene en cuenta la existencia de subgrupos diferenciados.
Propone diferentes criterios en función de la edad.
Distingue la sintomatología en función del género.
A partir de recientes evidencias científicas respecto al TDAH, señale la afirmación correcta:
La probabilidad de padecerlo es el resultado de la suma de factores de riesgo.
Se trata de un trastorno determinado genéticamente en el que la influencia del entorno es irrelevante.
No existe como tal trastorno. Es la externalización de un trastorno emociona encubierto.
En el caso del TDAH la intervención psicoeducativa debe comenzar cuando:
Se tenga el diagnóstico definitivo y puede implementarse un programa de intervención.
La sintomatología produzca malestar o desadaptación en la persona.
Pruebas de marcadores biológicos confirmen el diagnóstico.
Desde el Modelo Híbrido de las Funciones Ejecutivas del TDAH propuesto por Barkley se explican:
Los factores que están implicados en una positiva o negativa evolución del trastorno.
Las dificultades para inhibir las respuestas inmediatas a determinados estímulos o eventos.
La incapacidad para discriminar entre el bien y el mal que caracteriza a los niños con TDAH.
Señale la afirmación correcta respecto al TDAH:
La sintomatología del trastorno y la desadaptación que provoca tiene que manifestarse antes de los 5 años.
Aunque se nace con el trastorno, no tiene que manifestarse necesariamente desde el nacimiento.
Se trata de un trastorno marcado genéticamente, la influencia de factores como el entorno sociocultural es irrelevante.
El diagnóstico en el TDAH suele sustentarse en la información proporcionada por:
Historia clínica, cuestionarios de comportamiento, y test psicológicos y educativos
Test de marcadores genéticos, cuestionario de comportamiento y registros observacionales
Test proyectivos, escalas de detección de TDAH y entrevistas a padres y profesores
El DSM-5 al incluir el TDAH en los Trastornos del Neurodesarrollo plantea:
Una concepción más organicista y evolutiva del trastorno que las propuestas anteriores.
La existencia de una etiología orgánica común a todos los trastornos que se incluyen en esa macrocategoría.
Que se trata de un trastorno marcadamente genético en el que la influencia de factores como el entorno sociocultural es irrelevante.
Según el Modelo Híbrido de las Funciones Ejecutivas del TDAH (Barkley 1997) las personas con TDAH presentan disminución del sentido del tiempo, incapacidad para recordar hechos, deficiente percepción retrospectiva y deficiente capacidad de previsión porque tienen una alteración en la:
Interiorización del autohablarse.
Autorregulación de las emociones.
Memoria operativa no verbal.
Un error frecuente en la evaluación de las personas con TDAH es:
Elegir y pasar al niño test de atención que no penalicen los errores.
Realizar análisis cualitativos de las tareas o test.
Utilizar test estandarizados para evaluar desarrollo cognitivo como las escalas de Wechsler.
Andrés tiene 7 años, se le va a evaluar la atención por sospecha de que pueda presentar un TDAH, ¿cuál sería la prueba más adecuada?
Cualquier test de atención que no penalice los errores.
El CPT de Cornners que extrae la media de las latencias de todas las respuestas del niño.
El test Aula que tiene en cuenta sólo los tiempos de respuestas de los aciertos.
La siguiente afirmación: el TDAH es más probable que aparezca en familias en las que ya hay un miembro con ese trastorno es:
Falsa. Eso ocurre en el caso del TEA al tratarse de un trastorno que se manifiesta en un amplio espectro, en el caso del TDAH no.
Correcta. La incidencia es mayor en los hermanos de chicos con TDAH y constituye un dato importante para la detección temprana.
Falsa. Es una hipótesis de trabajo, pero aún carecemos de investigaciones que aporten resultados que vayan en esa dirección.
Juan tiene 11 años y ha sido evaluado por presentar síntomas de inatención e impulsividad que están afectando significativamente su funcionamiento y adaptación escolar y familiar. Según la propuesta del DSM-5, cumple con los criterios referidos a los síntomas para el diagnóstico del TDAH…
pero, por su edad, su valoración diagnóstica no puede ser de TDAH, tiene que tratarse de otro trastorno del comportamiento.
ahora, ya puede ser diagnosticado de TDAH al haberse ampliado la edad de aparición de los primeros síntomas.
pero si hasta ahora no ha sido necesario diagnosticarlo, no tiene sentido hacerlo a esa edad.
Los programas de intervención más adecuados para niños y adolescentes con TDAH son aquellos que…
están totalmente estructurados y se pueden aplicar a cualquier persona con TDAH.
se derivan de la evaluación personalizada y exhaustiva de cada caso y de las recomendaciones de las Guías de Buenas Prácticas.
prescinden de la medicación y no estigmatizan al niño con intervenciones psicopedagógicas de la escuela.
Señale la afirmación correcta respecto al TDAH:
Los síntomas del trastorno tienen que manifestarse antes de los 5 años.
Se trata de un trastorno marcadamente genético en el que no influyen factores socioculturales.
La probabilidad de padecer el trastorno es el resultado de la suma de factores de riesgo.
En el TDAH, los programas de intervención más adecuados son aquellos que:
Están totalmente estructurados y se pueden aplicar a cualquier persona con TDAH.
Prescinden de la medicación y no estigmatizan al niño con intervenciones psicopedagógicas en la escuela.
Se derivan de la evaluación personalizada y exhaustiva de cada caso y de las recomendaciones de las Guía de Buenas Prácticas.
El TDAH, es un trastorno:
Básicamente genético, sin ninguna influencia de factores ambientales y socioculturales.
Cuya sintomatología tiene que manifestarse antes de los cinco años.
Del neurodesarrollo, según el DSM-5.
Laura, tiene 8 años, es muy impulsiva y está en proceso de evaluación por sospecha de que pueda presentar un TDAH. De los siguientes ¿cuál sería el test más adecuado para evaluar la atención?
El WISC V
El test Aula
La Escala Escolar de Conners
Según el Modelo ________________, las personas con TDAH presentan disminución del sentido del tiempo, incapacidad para recordar hecho, deficiente percepción retrospectiva y deficiente capacidad de previsión porque tienen una alteración en las funciones ejecutivas relacionadas con __________________.:
Explicativo del TDAH (Orjales, 2009); La interiorización del autohablarse.
Híbrido de las Funciones Ejecutivas del TDAH (Barkley, 1997); La memoria operativa no verbal.
Autoinstruccional (Meichembaum, 1976); La reconstrucción de la información.
Señale la afirmación correcta respecto al TDAH:
Es más probable que aparezca en familias en las que ya hay un miembro con ese trastorno.
No existe como tal trastorno. Es la externalización de un trastorno emocional encubierto.
Se trata de un trastorno determinado genéticamente en el que la influencia del entorno es irrelevante.
Un error frecuente en la evaluación de las personas con TDAH es:
Tener en cuenta las informaciones que proporcionan los padres y los profesores.
Usar los cuestionarios de síntomas (por ejemplo, las escalas de Conners) como si fueran pruebas diagnósticas por sí mismas.
Utilizar test estandarizados para evaluar desarrollo cognitivo como las escalas de Wechsler.
Según Barkley (1997) los niños con TDAH tienen dificultades para:
Inhibir las respuestas inmediatas a un determinado estímulo.
Distinguir entre lo que está bien y lo que está mal.
Expresar emociones.
La utilización de cuestionarios de síntomas en el proceso de evaluación del TDAH:
Debe evitarse, dada la escasa fiabilidad de la información que proporcionan, especialmente si los cumplimentan los padres.
Es una estrategia muy recomendable, ya que proporciona por sí misma información para poder establecer si se cumplen los criterios de diagnóstico.
Es recomendable, pero ha de complementarse con otras fuentes de información y deben aplicarse tanto a padres como a profesores.
Al abordar la prevención e intervención en TDAH, la formación específica para los docentes:
No debe considerarse, pues son profesionales con perfiles diferentes los que deben implicarse en estas funciones.
Es prioritaria, pues les permite contribuir a la detección temprana y a la mejora del funcionamiento de los niños en el aula.
Debe contemplarse, ya que pueden contribuir a la detección temprana, aunque no deben intervenir en el manejo conductual.
Un niño de 10 años con TDAH levanta persistentemente la mano en clase para preguntar, sin valorar la pertinencia de su pregunta. Desde los modelos explicativos de corte cognitivo, este comportamiento se relaciona con:
Sus dificultades de memoria a largo plazo.
Su necesidad de realizar conductas deseables socialmente.
Sus dificultades de auto-regulación y control ejecutivo.
Según la concepción actual del TDAH, un mismo niño con este diagnóstico:
Puede presentar un perfil cambiante según el momento del desarrollo en que se encuentre.
Presentará un subtipo u otro (inatento o hiperactivo-impulsivo) durante todo su desarrollo.
No puede presentar un perfil combinado en ningún momento de su desarrollo.
La formación específica para los docentes en relación con el TDAH:
Debe contemplarse y es prioritaria ya que puede contribuir a la detección temprana de este trastorno del desarrollo.
No debe considerarse, ya que son otros profesionales los que deben implicarse en la detección temprana.
Puede contemplarse, pero sin que estos profesionales intervengan en el manejo conductual de los niños.
Considerando la evidencia actual sobre los índices de heredabilidad del TDAH:
Es conveniente plantear el seguimiento y/o detección temprana de sintomatología en los hermanos de niños con este trastorno.
No está justificado realizar un seguimiento del desarrollo de otros miembros de la familia, dado que el riesgo de recurrencia familiar es muy bajo.
Se debe realizar un seguimiento de los hermanos de niños con el trastorno solo en los casos en los que los padres manifiestan tener el endofenotipo del trastorno.
Señala la afirmación más acorde con el estado de la investigación actual. En relación con el tema de la prescripción de tratamiento farmacológico a niños con TDAH:
Está contraindicada para niños con sintomatología leve, ya que puede tener efectos secundarios muy importantes.
Esta indicada en los casos en los que los síntomas son más graves y la conducta es más disrruptiva.
Es siempre una opción de tratamiento, independientemente de la gravedad que tenga el trastorno en cada niño determinado.
De acuerdo con la concepción actual del TDAH, un niño de 9 años con este diagnóstico:
Presentará un subtipo u otro de TDAH durante todo su desarrollo.
Puede presentar un perfil cambiante en distintos momentos del desarrollo.
No puede presentar un perfil combinado en ningún momento de su desarrollo.
En relación con el TDAH, los cuestionarios de síntomas constituyen una estrategia (1) ___________ ya que (2) ___________.
(1) Recomendable; (2) aplicados a padres y profesores y en combinación con otras fuentes de información contribuyen al diagnóstico de TDAH de modo fiable.
(1) Muy recomendable; (2) proporcionan por sí mismos información suficiente para comprobar si se cumplen los criterios diagnósticos del trastorno.
(1) Poco recomendable; (2) han mostrado ser poco fiables, especialmente si se administran a padres de niños con TDAH.
La combinación de técnicas cognitivo-conductuales con el entrenamiento en autoinstrucciones con niños con TDAH:
No se ha mostrado eficaz y se debe combinar con la utilización de tratamientos farmacológicos.
Es eficaz con niños de Educación Infantil y Primaria, que también aprenden a utilizar el lenguaje interno para regular su conducta.
Es eficaz solo en casos de chicos de Educación Secundaria, ya que su nivel de desarrollo simbólico les permite beneficiarse de este tipo de técnicas.
Las pautas de interacción familiar en las familias de niños con TDAH:
Apenas influyen en el curso del trastorno, dada su base biológica.
Solo tienen un impacto en familias cuyos padres también tienen TDAH.
Modulan el curso del desarrollo del trastorno y su evolución.
El hecho de que, al rellenar un cuestionario de síntomas, se observe discrepancia en la información que proporcionan dos profesores distintos de un mismo niño con posible diagnóstico de TDAH:
Debe tomarse como reflejo de que el niño puede comportarse de manera diferente según el contexto y el estilo de cada profesor.
Evidencia que los cuestionarios de síntomas proporcionan información útil de cara a la valoración del diagnóstico solo cuando los rellenan los padres.
Pone de manifiesto que las pruebas cognitivas y los tests estandarizados son las únicas herramientas válidas para valorar el diagnóstico.
Señala cuál de las siguientes afirmaciones es más coherente con el estado de la investigación actual sobre el TDAH:
Se puede diagnosticar mediante pruebas genéticas bien conocidas.
Se debe descartar el tratamiento farmacológico, excepto en los casos de comorbilidad.
Presenta un índice de heredabilidad bastante considerable.
Un niño con TDAH y su padre manifiestan problemas de inhibición de conducta. Esto ilustra:
Que el padre tiene también TDAH, haya sido diagnosticado o no.
Que los problemas de inhibición de conducta pueden ser un endofenotipo.
Las otras dos respuestas son correctas.
Entre los cambios más importantes en los criterios diagnósticos recogidos en el DSM-V en relación con el TDAH se encuentra:
Incluirlo entre los trastornos del comportamiento.
Situarlo dentro de los trastornos del neurodesarrollo.
Aportar especificaciones concretas para los niños preescolares
El TDAH:
Puede darse en niños con altas capacidades.
Puede observarse en niños con discapacidad intelectual.
Todas las opciones son correctas.
La prescripción de tratamiento farmacológico a niños con TDAH:
Es siempre una opción de tratamiento, independientemente de la gravedad que tenga el trastorno en cada niño.
Está contraindicada en el caso de niños con sintomatología moderada o leve, ya que puede tener efectos secundarios relativamente graves.
Está indicada exclusivamente en los casos en los que los síntomas son más graves y la conducta del niño es más disruptiva.
La idea de que en el TDAH se pueden encontrar y diagnosticar subtipos claramente diferenciados:
Se mantiene en la última versión del DSM (i.e. DSM-V), al igual que en las anteriores.
Se encuentra sólo en las primeras versiones del DSM.
Se ha modificado en el DSM-V, entendiéndolos como modos de presentación del trastorno.
La autorregulación de los impulsos y las emociones en el TDAH es una consecuencia de las dificultades relacionadas con:
Las funciones ejecutivas.
La memoria a corto plazo.
El aprendizaje basado en la imitación.
El entrenamiento en autoinstrucciones, combinado con otras técnicas cognitivo-conductuales, en niños con TDAH:
Es eficaz con niños de Educación Infantil, ya que estos también aprenden a utilizar el lenguaje interno para regular su conducta.
Es ineficaz cuando no se combina con un tratamiento de tipo farmacológico, independientemente de la gravedad de los síntomas.
Sólo es eficaz con chicos adolescentes, porque se requiere un nivel de lenguaje complejo para poder comprender las técnicas.
El TDAH es un trastorno que aumenta de forma muy clara el riesgo de derivar en:
Trastornos de conducta y emocionales graves.
Trastornos de la comunicación y el lenguaje.
Trastorno del espectro autista.
Piensa en un aula de un colegio español cualquiera. Teniendo en cuenta los datos de prevalencia, la probabilidad de encontrar niños y niñas con TDAH es:
Menor que la de encontrar niño/as con TEA.
Mayor que la de encontrar niño/as con TEA.
Muy semejante a la de encontrar niño/as con TEA.
Un alumno con TDAH de 11 años levanta la mano constantemente, interrumpiendo la dinámica de la clase. El profesor responde a alguna pregunta, pero le pide que deje las demás para el final de la clase, momento en que hablará con él. Este modo de proceder es:
Muy adecuado, ya que le atiende, pero demora prestarle más atención e incluso darle instrucciones hasta el final de la clase.
Inadecuado; lo correcto hubiera sido indicarle en el momento y en voz alta lo incorrecto de su conducta.
Moderadamente adecuado, aunque debía haberle obligado a salir del aula y extinguir así su conducta inapropiada.
El TDAH se explica fundamentalmente por:
Factores relacionados con la predisposición genética, como muestran los estudios realizados con miembros de las mismas familias.
La interacción compleja entre predisposición genética, disfunción orgánica y factores ambientales y educativos.
Factores familiares relacionados con las pautas educativas y de relación establecidas desde la niñez.
Considera el siguiente caso: Un niño de 5 años presenta algunos síntomas de hiperactividad e inatención y se le incluye en un programa de seguimiento. A los 10 años se le diagnostica de TDAH. Este caso:
Revela una mala práctica profesional porque el TDAH se debe diagnosticar en la etapa infantil temprana.
No constituye un caso factible, pues cuando un niño pequeño presenta sintomatología de hiperactividad a los 4-5 años no hay duda de que tiene TDAH.
Podría indicar una buena praxis profesional, pues el TDAH puede no resultar evidente en fases tempranas y sí serlo más adelante en el desarrollo.
Elige la respuesta más adecuada a esta cuestión: ¿qué tipo de intervención con niños con TDAH de Educación Infantil y Primaria ha mostrado un buen grado de eficacia?
La combinación de técnicas cognitivo-conductuales y entrenamiento con auto-instrucciones.
La intervención farmacológica es la única que ha mostrado ser eficaz en la mejora de los niños con TDAH.
La intervención centrada en el niño y en el entorno escolar, ya que los programas dirigidos a padres muestran resultados dudosos.
Piensa en dos niños de 10 años, uno de altas capacidades y otro con discapacidad intelectual. En relación con el diagnóstico de TDAH:
Ambos podrían recibirlo si se cumplen los criterios diagnósticos relacionados con la sintomatología de inatención, hiperactividad e impulsividad.
El niño de altas capacidades no podría recibir el diagnóstico de TDAH, ya que su funcionamiento intelectual previene la instalación de los síntomas que constituyen ese trastorno.
El niño con discapacidad intelectual podría presentar síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad, pero nunca serían achacables a un TDAH.
De acuerdo con la concepción actual del TDAH, un niño de 7 años que presenta un subtipo hiperactivo- impulsivo:
Puede presentar otro perfil (por ejemplo, presentación predominante con falta de atención) en otros momentos de su desarrollo.
Presentará el mismo perfil, es decir, presentación predominante hiperactivo-impulsiva, durante todo su desarrollo.
No podrá presentar un perfil combinado más adelante, ni otros trastornos del desarrollo comórbidos.
En relación con la detección temprana del TDAH:
Debe quedar en manos de profesionales médicos o de psicólogos; otros profesionales, como los docentes, no deben implicarse en esta tarea.
Los docentes, si han recibido la formación adecuada, pueden tener un papel crucial y contribuir claramente a la detección del trastorno.
Diversas investigaciones indican que el papel de los docentes es muy variable; lo adecuado es que sólo participen en el manejo conductual y no en la detección de los niños con TDAH.
El hecho de que los padres de un niño con TDAH también tengan este perfil:
Suele favorecer el proceso de aceptación y compromiso con el tratamiento del hijo.
Dificulta claramente el proceso de aceptación del tratamiento del hijo en la mayoría de los casos.
Puede favorecer en unos casos y dificultar en otros el proceso de aceptación y tratamiento del hijo.
Un niño de 11 años con TDAH está pensando en saltarse una clase. En su proceso de decisión tiene dificultades para activar el recuerdo de lo que le sucedió la última vez que lo intentó, pero no tendrá dificultades:
Para inhibir su primer impulso o reacción impulsiva.
En reconocer o ser consciente de que lo que quiere hacer está mal.
En recoger información del contexto que le ayude a valorar el riesgo de la conducta.
El término "niños de riesgo de TDAH":
Ha sido incorporado a las clasificaciones clínicas actuales por su utilidad de cara al diagnóstico temprano.
Ha sido desestimado y muy criticado como etiqueta clínica porque no hay evidencia suficiente que lo avale.
Tiene una clara utilidad, no como etiqueta diagnóstica en sí, sino para facilitar una respuesta temprana a las necesidades de estos niños.
En el contexto del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), ¿cuál las siguientes afirmaciones es correcta respecto a los subtipos reconocidos en el DSM-5?
El TDAH se clasifica en dos subtipos: predominantemente hiperactivo y predominantemente desatento.
Se reconocen tres presentaciones en el momento de la evaluación del TDAH: predominantemente inatento, predominantemente hiperactivo-impulsivo, y combinado.
El TDAH se diagnostica como un trastorno único sin subtipos, basándose en la severidad de los síntomas y en las reacciones del entorno.
Señala cuál de las tres siguientes afirmaciones sobre la etiologia del TDAH se ajusta mejor a la evidencia científica actual:
La probabilidad de tener TDAH resulta de una suma de factores de riesgo biológicos y contextuales.
El TDAH es exclusivamente hereditario, sin que los factores ambientales pre o postnatales tengan ninguna influencia en su desarrollo.
El TDAH es causado principalmente por factores ambientales, como complicaciones durante el embarazo y el parto, siendo la influencia genética muy reducida.
La etiqueta "niños de riesgo de TDAH":
No debe ser utilizada, dada la falta de evidencia sobre las fases tempranas del desarrollo de los niños con TDAH; su uso contribuye al riesgo de sobrediagnóstico.
Debe aplicarse a los niños especialmente inquietos o distraídos en el aula en edad preescolar, para prevenir el desarrollo del TDAH en etapas posteriores.
Es útil cuando nos encontramos ante niños con sintomatología que causa ya problema a nivel familiar y/o escolar y no está respondiendo a las medidas educativas habituales.